Un horno de leña del siglo XIX en una aldea de Ourense presentaba pérdidas térmicas del 40% debido a grietas en la bóveda de ladrillo refractario. La masa de trigo tradicional no lograba la textura crujiente característica de la repostería artesanal.
Documentamos la geometría original del horno y aplicamos principios de termodinámica de la fermentación natural. Se restauró la cámara de cocción con mortero de cal y arena, respetando las técnicas constructivas de 1873.
Se calibró la temperatura de cocción a 220°C durante 45 minutos, utilizando leña de roble. Se emplearon moldes de hierro forjado originales para las galletas de mantequilla y pan de especias.
Reducción del 35% en el consumo de leña. La masa de trigo molida a piedra alcanzó una densidad de 0,85 g/cm³ y una textura crujiente homogénea. Se recuperaron 12 recetas originales de 1880.